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#ELECCION360: ¿Cuántos votos en el Congreso necesita un presidente para gobernar?

Nicolas Copano

Todos los presidentes tienen un programa de gobierno. Quieren mejorar, cambiar, reemplazar, anular o proponer cosas. Muchas de esas ideas requieren de leyes o de propuestas que deben ser aprobadas por el Congreso Nacional.

Si un presidente no tiene las mayorías suficientes en la Cámara de Diputados y en el Senado, deberá negociar duramente sus iniciativas legislativas o bien deberá modificar o desechar los proyectos de ley; y con ello modificar las propuestas que quisiera para el país.

¿Y esto por qué pasa? Porque no todas las leyes que envía el presidente se aprueban con la mitad más uno de los votos. Existen diferentes tipos de mayoría; mientras más relevante sea la materia, más votos del Congreso se necesitan.

Partamos con las más difíciles.

Según señala el artículo 66 de la actual Constitución, las normas legales que interpreten aspectos constitucionales necesitarán para su aprobación, modificación o derogación, de las tres quintas partes de los diputados y senadores en ejercicio.

Desde el próximo año y hasta 2022, tendremos 43 senadores y 155 diputados. Por lo tanto, si un presidente quisiera intervenir aspectos de la Constitución necesitaría la aprobación de 26 senadores y 93 diputados.

De acuerdo al mismo artículo, las leyes orgánicas constitucionales necesitan para su aprobación, modificación o derogación, los cuatro séptimos de los diputados y senadores en ejercicio.

Las leyes orgánicas constitucionales son las leyes consideradas complementarias a la Constitución y están encargadas de proteger aspectos estratégicos del país. Existe una ley orgánica para la educación, otra encargada de las concesiones mineras, otra para el Poder Judicial y otra para el Ministerio Público, además de leyes orgánicas para el Congreso y las municipalidades, entre otras materias.

Modificar las regulaciones en estas áreas requiere la aprobación de cuatro séptimos del Congreso Nacional; es decir, 25 senadores en ejercicio y 89 diputados.

Hay otras materias que corresponden a quórum calificado. Estas materias están especificadas en la Constitución y para su aprobación requieren la mayoría absoluta de los diputados y los senadores en ejercicio.

Dicho de otro modo, son leyes de quórum calificado aquellas que establezcan o levanten reserva sobre actos de los órganos del Estado, la definición de las conductas terroristas o la conformación del Consejo Nacional de Televisión. Además, la derogación de la pena de muerte también fue por medio de una ley de quórum calificado; entre otros casos específicos.

Para modificar estos aspectos se necesitan 22 senadores y 78 diputados en ejercicio.

Y por último, todas las demás normas legales que no estén dentro de estos quórums, necesitan de mayoría simple de los diputados que estén en sala. Si en el Senado hubiera en ese momento 37 senadores, se requeriría de 19 votos a favor para aprobar una ley. En el caso de la Cámara de Diputados, si hubiera en la sala un total de 140 legisladores, se necesitarían 71 votos para aprobar una ley.

Pero no todo es tan fácil.

A veces, hay proyectos de ley que implican modificar más de una ley vigente, las cuales pueden tener diferente quórum.

Un ejemplo de esto fue la ley de aborto en tres causales. Esta ley se descomponía en partes cuya aprobación requerían de mayoría simple, mientras que otros incisos necesitaban de la aprobación de cuatro séptimos de los diputados y senadores, por estas vinculados a materias de Ley Orgánica Constitucional.

La falta de quórum de los gobiernos a veces provoca que los proyectos precisen de duras negociaciones, duerman eternamente o, en el peor de los casos, se caigan en el Congreso. Y es precisamente porque muchas veces los proyectos de ley tienen algún punto de controversia cuyo cuórum haga dificultosa su aprobación.

En estas elecciones, estamos a tu servicio.